En mayo, el proyecto institucional de la Fundación Teatro Nacional Sucre, Escenario Joven, presentará la obra ‘Ensayo para la eternidad’ de Isadora Fonseca, para estudiantes de escuelas y colegios del Distrito Metropolitano de Quito que se han inscrito previamente a través de nuestra línea telefónica: 02 2650 660.
Conoce la obra a continuación:
Isadora Fonseca – Ensayo para la eternidad
Martes, 5 de mayo, 10h00. Teatro México.
Miércoles, 6 de mayo, 10h00. Teatro México.
“Ensayo para la Eternidad” es una obra de teatro documental inspirada en la historia real de Sara, una joven militante de Alfaro Vive Carajo asesinada en 1986. Desde un lenguaje escénico contemporáneo, la propuesta construye un encuentro entre memoria, juventud y resistencia: ejes que dialogan profundamente con la misión de Escenario Joven, al acercar las artes escénicas a nuevas generaciones desde la reflexión y la sensibilidad.
La pieza invita al público joven a mirar el pasado reciente del país desde una experiencia corporal y emotiva, entendiendo la memoria no como un hecho distante, sino como un proceso vivo que se transforma en escena. En este sentido, la obra aporta a la formación de públicos críticos y sensibles, capaces de reconocer la historia como parte activa de su presente y de su identidad colectiva.
Proyecto Pendiente – Algo sigue su curso
Miércoles, 20 de mayo, 10h00. Teatro México.
Proyecto escénico de mediano formato construido a partir de una dramaturgia original, inspirada en referentes literarios, teatrales y visuales como Final de partida de Samuel Beckett, Medea de Eurípides, El lobo estepario de Hermann Hesse, La carretera de Cormac McCarthy, las casas-jaula de Hong Kong y la obra de Shakuntala Kulkarni.
La pieza se sitúa en un escenario postapocalíptico, donde los personajes viven bajo condiciones de hipervigilancia y sometimiento a una maquinaria tecnológica que rige la vida e imposibilita toda forma de comunidad. En este contexto de encierro, sobreviven tres figuras: una juega a morir —aunque morir está prohibido—; otra colecciona palabras, pero ha perdido el habla; y la última espía a sus compañeras, intercambiando información sobre posibles subversiones a cambio de tiempo para regresar al recuerdo de la casa de sus padres.