En junio, el proyecto institucional de la Fundación Teatro Nacional Sucre, Escenario Joven, presentará la obra ‘El sueño de un tal Segismundo’ de Teatro Los Silfos, para estudiantes de escuelas y colegios del Distrito Metropolitano de Quito que se han inscrito previamente a través de nuestra línea telefónica: 02 2650 660.
El sueño de un tal Segismundo – Teatro Los Silfos
El sueño de un tal Segismundo es una obra ganadora de la Residencia de Creación Escénica 2025, enfocada en infancias, organizada por la Fundación Teatro Nacional Sucre. Además, fue seleccionada en los Fondos Concursables para la Producción Escénica 2025 del Instituto de Fomento de las Artes, Innovación y Creatividades.
Sinopsis
En un teatro vacío, tres trabajadores de limpieza convierten la rutina en un acto de imaginación desbordada. Entre escobas, trapos y polvo, deciden representar La vida es sueño, enfrentándose a un reto tan absurdo como fascinante: encarnar, siendo solo tres, a todos los personajes de la obra.
Lo que comienza como un juego se transforma en una experiencia escénica, donde los límites entre realidad y ficción se diluyen. Una propuesta ágil, poética y llena de humor que celebra el poder del teatro para reinventarlo todo… incluso desde lo más cotidiano. Así, Pancracia, Trampilla y Santiamén deberán ingeniárselas para, con ayuda de objetos, títeres y máscaras, contar la historia de Segismundo, un príncipe encerrado desde su nacimiento porque una profecía anunció que sería cruel y monstruoso.
Entre humor, música, imágenes y constantes transformaciones escénicas, estos cómicos logran llevar adelante la obra en medio de peripecias, enredos y esfuerzos por no perder el hilo del texto de Calderón, lo que para ellos supone un verdadero desafío. De este modo, la puesta en escena abre preguntas sobre el destino, la libertad y la posibilidad de elegir quiénes queremos ser.
“El sueño de un tal Segismundo” surge de una investigación teatral impulsada por Silvia Brito, directora del Teatro de los Silfos, en torno a los elementos cómicos, físicos y populares que permiten volver a mirar un clásico del Siglo de Oro desde sensibilidades actuales. La propuesta no busca simplificar el pensamiento de Calderón de la Barca, sino traducirlo a una experiencia escénica viva, lúdica y rigurosa, donde la filosofía aparece encarnada en acciones, imágenes, ritmo y juego teatral.
Su horizonte es acercar el teatro a las infancias y preadolescencias, fortaleciendo la formación de nuevos públicos y reconociendo la capacidad de niñas, niños y adolescentes para vincularse con preguntas complejas cuando estas se presentan desde metáforas escénicas claras y sensibles.