Spring Awakening

Musical

Spring Awakening

Durante la pubertad las preguntas abundan y las respuestas llegan a cuentagotas. En el musical Spring Awakening todo empieza por una interrogante: “¿Mamá, de donde vienen los niños?” La respuesta directa no se verbaliza, queda suspendida en el aire. Entonces suena la música: se trata de un canto irreprimible a los descubrimientos sexuales y emocionales de la adolescencia.

En 1891, cuando el dramaturgo alemán Frank Wedekind escribió Spring Awakening, la sociedad burguesa se escandalizó. Una pieza que aborda frontalmente la sexualidad, con escenas homo-eróticas o de masturbación, era casi una afrenta a los valores de aquella época. Tras su estreno, la obra fue prohibida hasta 1912. A partir de entonces, entre la censura y la fascinación, esta pieza adquirió una asombrosa relevancia escénica. Su adaptación musical ganó ocho premios Tony, incluyendo mejor musical, 4 Drama Desk Awards y un Grammy en su apertura en 2006; mientras que su reposición, realizada hace dos años, obtuvo nuevamente tres premios Tony.

En Quito su estreno se realizó en el marco de la Fiesta Escénica en Quito 2015. Ante la validez y urgencia de su historia, en uno de los países con mayor tasa de embarazos en adolescentes de Latinoamérica, Spring Awakening regresa este marzo al escenario del Teatro Nacional Sucre con un elenco formado por el Coro Mixto Ciudad de Quito y el Coro Juvenil de la Fundación Teatro Nacional Sucre.

En su temporada de estreno, este musical generó debates necesarios entre el público quiteño. Sobre esta recepción, Chía Patiño, directora escénica del musical comenta: “Sentí que hubo un choque. El público adulto si tuvo cierto grado de incomodidad, pero no de desagrado, porque no está para escandalizar sino para cuestionar. Mientras que paralelamente en el público joven fue un hit total, porque les dio la libertad de sacar al aire temas tabús y de conversar sobre temas que no necesariamente conversan. Son los dos lados. Sin embargo, es tan humana la obra que les hace meditar, no les hace detestar a esos personajes porque son todos adolescentes absolutamente queribles, frágiles. Entonces, cuando el público se alía con el elenco como primer instinto no nace la condena sino la pregunta, y ese es el mejor paso de una transición”.

En una hora y cuarenta minutos, con música compuesta por Duncan Sheik y un lenguaje fresco basado en el libreto de Steven Sater, este musical rock abre espacio a diversas preguntas que agitan lo establecido, así lo precisa Chía: “Esta obra te da un montón de puertas para mostrar la fragilidad humana, que es el despertar de la primavera, y el epílogo es maravilloso: si quieres llegar al verano tienes qué pasar por la primavera. No hay manera de saltarse la adolescencia para salir de ella”.

Producción original: Fundación Teatro Nacional Sucre.
Dirección: Natalia Luzuriaga / Chía Patiño.

Escenario(s)

Viernes, Marzo 17, 2017 - 19:30

Luneta: $10
Platea: $ 20 
Palcos: $ 30 
Entradas a la venta en puntos Ticketshow: CCI, El Bosque, Scala Shopping, El Recreo, Almacenes Rickie y boletería del Teatro Nacional Sucre.

Sábado, Marzo 18, 2017 - 19:30

Luneta: $10
Platea: $ 20 
Palcos: $ 30 
Entradas a la venta en puntos Ticketshow: CCI, El Bosque, Scala Shopping, El Recreo, Almacenes Rickie y boletería del Teatro Nacional Sucre.